Historia de los citrus
Martes, noviembre 11th, 2008
Los cítricos se originaron en el sudeste asiático, en una vasta área ocupada por sud y sudeste de China, India, Myanmar, Tailandia, Filipinas, Borneo y Sumatra. En estas zonas, es donde se han encontrado la mayor cantidad de especies cítricas y especies afines.
En el libro escrito por YU KUNG en el año 200 A.C. ya se hace referencia a la utilización de las frutas doradas en ciertas ceremonias. Asimismo, en el siglo XII A.C., hay referencias sobre plantas de mandarinos en China.
A poco de conocerse las bondades de las frutas cítricas en sus zonas de origen, se las tomó como un elemento curioso de comercialización, mediante la distribución primeramente de sus semillas y luego ya como frutas en sus viajes comerciales, conjuntamente con perfumes, seda, perlas, etc.
Encargados de esta distribución y venta fueron los más hábiles mercaderes chinos, fenicios e indios, entre otros, que distribuyeron estas frutas en Asia menor, la Mesopotamia y las costas mediterráneas, donde primeramente se comercializan y luego cultivan.
Las primeras semillas llegan a América, específicamente a Haití, con el segundo viaje de Cristóbal Colón y pasan luego a Cuba, Florida y California.
Desde estas áreas, comienza a difundirse por todo el Caribe y el Océano Pacífico a México, Perú, Chile, Argentina y Uruguay. Brasil recibe los cítricos de su madre patria. Las corrientes colonizadoras los llevan a Bolivia y Paraguay.
Muchos años después, el hombre, con toda la tecnología aplicada, consiguió mayor adaptabilidad y nuevas líneas de cultivares comerciales.