El Hombre; la Tierra; el Citrus …
Jueves, octubre 2nd, 2008
Cuando el sol ardiente besa a la tierra
le deja sus rayos en besos de vida
el noble obrero le sirve a Dios
labrando la tierra, sembrando semillas.
Luego él cosecha enchido de orgullo
lleva el fruto hacia la frutícola
mujeres y hombres en ritual bendito
embalan; concentran el sumo de la tierra.
Naranjal que crece impregna tu aroma,
cautiva el perfume blancos azahares
pomelos, naranjas se van en las cajas
llevando el dulzor a otros lugares.

¡Doy gracias a Dios porque trabajando!
soy hombre y tierra, raíz y cimiente,
romance sublime del agua y el surco
naranjas, pomelos, frutos de su vientre.
¡Son el zumo dulce de tierra oranense!
¡Son jugo y esencias del bendito suelo!
¡Es amor eterno romance sin tiempo
es humilde orgullos que llevo por dentro!
Le pido a Dios abonar la tierra,
volverme una planta de dulces naranjas,
pomelo rosado, el blanco o el rojo
y ser quien apague la sed de mi amada.
Omar «El zafrero» Rodríguez.